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Siete Historias de Madres
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Siete Madres


Hace muchos años atrás, mi querido abuelo que era el patriarca de una iglesia cristiana, me escribió una hermosa carta que comenzaba así:”Querida hija mía, fuiste preparada en los cielos para ser la madre de las almas de los justos que te escogieron para prepararles el camino en este mundo…”.Creo que esa carta se puede dirigir a todas las mujeres en general y quizás es bueno recordar con la cercanía del día de la madre, el origen divino de la maternidad.

Las almas femeninas fuimos especialmente preparadas para ser dulces, tiernas, practicas, sensibles, fuertes y luchadoras para traer al mundo hijos. La naturaleza también dispuso que los animalitos tuvieran las mismas cualidades, es cosa de ver cómo actúan leonas, perritas, gatas y otras especies cuando amantan, juegan o defienden a sus crías, viendo esto podemos darnos cuenta que siempre ha existido un equilibrio en la vida y que las madres siempre han tenido las misma manera de actuar frente a un hijo.

Pero la vida a veces nos pone en caminos distintos a los normales y la lógica de ser madres de nuestros hijos, muchas veces se ve torcida y vemos como personas distintas asumen ese rol, como una abuela, una tía, una madre adoptiva, etc. También tenemos historias de madres que se van muy prematuramente de esta vida, madres que abandonan a sus hijos o madres que deben ver partir a los suyos.

Quiero compartir seis historias de madres que han sido parte de mi vida y me han hecho muchas veces reflexionar sobre el inmenso valor de la mujer, y más aun sobre las maravillas que hace el amor .No quiero dejar de lado a los hombres, los invito a leer estas historias y a felicitar a quienes despectivamente llaman “mamones” , pues no hay nada mejor que querer y requerir a la mama y para nosotras no hay nada mejor en este mundo que un hijo , como sea , mamon o no .


La GaLLeTiTa


La Madre Adoptiva


Conocí a Paolita hace diez años, ella es enfermera y trabaja en un servicio de oncología infantil. Paolita es una mujer muy dulce, especialmente delicada en su trabajo con los niños, siempre observe en ella que rápidamente establecía un vinculo muy estrecho con sus pacientes, llamándolos “mi niño(a)”, “corazón”, “cosita linda” y términos así, de mucho cariño hacia los niños.

La Paolita se enamoraba de sus pequeñitos pacientes, sufría cuando estaban mal y era feliz cuando uno de ellos le retribuía con un abrazo. Ella llevaba un tiempo ya casada con un funcionario de la salud también, se veía feliz, enamorada y ambos se veían como esas lindas parejas que son casi perfectas, todo en ellos era esa luz que solo esta cuando hay presente un gran amor.

Pero los años pasaban y el sueño de todo pareja no se veía llegar, la llegada de un bebe se estaba tardando demasiado. Paola empezó rápidamente a ponerse en manos de médicos especialistas en trastornos de fertilidad, se detecto un problema hormonal, estuvo largo tiempo tomando remedios para regular dicho trastorno, pero nada pasaba. Luego de pastillas y más pastillas empezó la agonía de las fertilizaciones asistidas. Cada vez que Paolita iba a su fertilización, le hacíamos barra todas las que éramos cercanas a ella….:” vamos Paolita… esta vez te va ir bien “, y Paolita se iba llena de esperanzas en que esa vez si seria y pasaban unos días y llegaba su periodo, arrastrando toda posibilidad de anidar ese bebe.

Pasaron muchos episodios como ese y desde lejos veía como Paolita se desgastaba mes a mes con la esperanza de una guagüita y mes a mes todo se iba solo en ilusiones perdidas. Un día llego a trabajar después de llevar varios días después de su ultima fertilización y estaba feliz ya que llevaba más de 10 días afirmando ese huevito , pero de pronto Paolita se perdió en el baño y salió llorando de él , otra vez había perdido el bebe .Yo estaba con tanta pena como ella , se lo que es ilusionarse y la abrace y ella llorando me decía :” yo nunca parece que voy a ser mama “ , la mire y le dije : “no seas tonta, una siempre puede ser mama Paolita , siempre” .La acompañe un ratito , conversamos y con cuidado empecé a tocarle el tema de la adopción , yo no tenía tampoco tanta confianza con ella como para preguntarle algo tan intimo , pero le hable de lo hermoso que me parecía el primer instinto de una madre , el cual es engendrar un hijo en el corazón , pensarlo , imaginarlo , tenerlo presente primero en ese deseo de que venga .Yo muchas veces vi experiencias lindas de madres que están tan , pero tan listas para un hijo y este les llega por la vía de la adopción y ese niño es tan afortunado porque llega a un hogar donde se le ha esperado incluso muchos años antes en que él se hubiera gestado. Mire a la Paolita y le dije:”Paolita, piénsalo, la maternidad siempre es posible y Dios nos da a veces caminos distintos para ser mama, y yo creo que tú no quieres negarle la venida a tu hijo y quizás tu bebe ya nació .Piénsalo y no te desgastes mas.”El tema quedo ahí. Yo tuve que volver a vivir en mi ciudad de origen y no estaba muy en contacto con ella.

Volví tres años después a Santiago, me reencontré con Paola y ella estaba feliz pues el largo camino de la postulación al bebe iba en su etapa final y en cualquier minuto la llamarían, entonces yo le dije:”Aprovecha y tomate vacaciones niña, anda a mi casa en el norte y disfruta de unos días porque después con guagua no te va a quedar tiempo libre”. La Paolita acepto feliz y ella y su familia se fueron a mi casa y disfrutaron de la playa una semana. Volvió al trabajo, pasaron 4 días y sonó el teléfono….La guagüita de Paola ya estaba lista para ser entregada y era un niñito…. Que mujer más feliz vi ese día, todas la abrazamos y pidió permiso y se fue con su esposo a la fundación San José. Al otro día volvió radiante con fotos .Yo mire esas fotos, eran una secuencia de cómo ella salió de su casa, llego en auto a la fundación, se encontró con la asistente social, la hicieron pasar a una salita ella y su esposo, y luego se abría una puerta y aparecía un bebe tan hermoso de 7 meses, era muy parecido al esposo de Paolita y ellos lloraban y lo tomaron juntos. Por fin el bebe de Paolita había llegado con ella.

Llore , emocionada con cada foto , para mí era como estar presente en el nacimiento de Gabriel Ignacio , la misma sensación que yo misma tuve cuando nacieron mis hijos , la tuve con esas fotos , una alegría inmensa; abrace a la Paolita y le di las gracias por haberme permitido ser partícipe de una alegría tan grande. Le di las gracias a Dios también, ella se merecía su hijo, y muchas cosas más. Hoy Gabriel Ignacio tiene 5 años y creo que pronto tendrá una hermanita que llegara a su casa. Dios siempre, siempre nos permite ser madres.


La GaLLeTiTa


La Madre que abandona un hijo

Hace como 15 años atrás era vecina de una Sra. muy buena, de mucha paciencia, ella era madre de dos lolas estudiantes de enfermería .Vivíamos muy cerca de la facultad de medicina de la Chile y el edificio siempre estaba lleno de gente relacionada con salud. Como yo tenía a mi hijo mayor chiquito, entre tanta gente grande, mi niño paso a ser el chiche de la casa de mi vecina y por ende yo empecé a relacionarme mucho con esa familia y las amistades de las hijas de allí.

Un día mi vecina andaba muy apenada, ya que una de las niñas que estudiaba enfermería con su hija menor, le conto que estaba embarazada y la habían echado de la casa, le cortaron la ayuda económica y la dejaron en otras palabras en la calle. Esta niña era de Andacollo y vivía en Stgo en casa de sus tíos, no tenia mama y el papa también le dio la espalda frente a su embarazo; demás está decir que el pololo desapareció y se desligo totalmente de ella. Mi vecina que era más buena que el pan, la recibió y acogió en su casa y le brindo todo el apoyo ya que en esa situación, me decía a ella, uno podría también estar, y ser una de sus hijas la que se enfrentara a un embarazo no planificado.

Pero la preocupación de mi vecina no era esa, acogerla, hacerse cargo de ella, sino que la niña le hizo saber que ella no podía hacerse cargo del bebe y que en cuanto naciera , lo entregaría en adopción .Era comprensible la situación también ,sin apoyo de los padres, repudiada por la familia , sin plata , sin casa y estudiando a duras penas con crédito y viviendo de la caridad de una vecina que por muy buena que ella fuera , no iba a criarle un hijo ya que como mucho la alimentaba y le daba techo. Era una situación difícil, yo trataba de ponerme en su lugar y realmente veía ese drama con harta desesperación .Mi vecina le decía:”Carola, piénsalo, un hijo no lo puedes borrar de tu vida, aunque haya sido una hora que estés con él, siempre sabrás que ese niño anda en el mundo por ahí y eso te va a pesar tarde o temprano”.

Me contaba mi vecinita que ella le ofreció hacerse cargo del bebe, y que se ella fuera con tranquilidad a estudiar, sacara su carrera, a esa Sra. le encantaban los niños, era cosa de ver como trataba a mi hijo, y lo que le estaba ofreciendo era muy bueno, ayudarla a ella con el embarazo, cuidar del bebe y darle todo lo que necesitara y lo más importante, no quitarle el rol de madre que solo a ella le pertenecía. Para mi vecina era importante que ese niño creciera con su madre y que a ella lo que la hacía feliz era saber que pudo ayudar a un bebe a estar con la mama que el escogió y que esa mama no se perdiera la oportunidad de tener a su hijo por problemas de plata.

Aun así, Carola no sé si era por desconfianza, desesperación, o no sé qué, pero no acepto el trato, y en los controles de la matrona hablo con ella y le hizo saber su deseo de entregar al bebe una vez que naciera. La derivaron a la asistente social, le hicieron ver muchas cosas, la parte legal, la emocional claro está también, y que después de aun firmar y entregar al niño también tenía una última posibilidad de arrepentirse. Así y todo Carola simplemente dijo:”No quiero, yo voy a entregar esta guagua”. Mi vecina sabia que faltaba poco para que naciera la guagua, sabía que Carola había decidido no tenerla y estaba muy triste por toda la situación, aun así, jamás escuche a mi vecina hablar mal de Carola.

El día en que empezó a tener los dolores de parto ,mi vecina saco un bolsito que ella misma había comprado con ropita para el bebe, con las contracciones y todo se lo mostro a Carola y le dijo:” esta es la ropa con que se irá tu hijo, mírala, y te pido por favor que te asegures de que le pongan esto , y cuando veas a tu guagua con esta ropa ,pregúntate aun así si quieres dejarlo ir…”.La llevo al hospital y horas después supimos que nació un niñito…no sabíamos si estar feliz o no , más bien teníamos cara de funeral, sabíamos que ese nacimiento seria una perdida también, sinceramente yo había perdido las esperanzas de que Carola cambiara de opinión.

Mi vecina luego , horas más tarde , entro a ver a Carola ,estuvo mucho rato con ella, y luego salió y me dijo:”La Carola ,vio a su niñito vestido con la ropa que compramos, dice que simplemente no puede dejar a su niño, me pidió que por favor yo tampoco si quería ayudarla , se lo quitara…” , mientras ella me contaba eso , lloraba,…”niña tonta , le dijo ella, ¿Cómo se te ocurre que yo querría hacer eso?, quédate tranquila y mejor pregunta cuando te dan de alta para irte al departamento.

Matías tiene hoy como 14 años, la Carola se recibió como enfermera y hoy es jefa de servicio, se caso con un hombre súper bueno y tiene otro hijo más. Mi vecina siempre fue la primera mama de Matías, eso siempre le dijo Carola. Ser testigo de esta historia me enseño que no debo juzgar a nadie, hay un mundo inmenso a cuestas sobre los hombros de cada uno, no existen malas decisiones, hay muchas aristas detrás de una madre que el mundo abandona solo por el hecho de llevar vida en su vientre y quizás mucha responsabilidad de la sociedad hacia quienes finalmente entregan a sus niños. Felizmente para Carola existió en su vida alguien que fue doblemente madre de ella y de su niño.


La GaLLeTiTa


La Abuela Madre


Dicen que el sentimiento más grande de amor se despierta cuando nacen nuestros hijos, ¿Sera el doble, me pregunto yo, cuando llegan los nietos? Porque se es feliz creo yo doblemente, por nuestro hijo que es padre y por el nieto que sentimos tan parte nuestra también, quien sabe, aun no soy abuela, pero se con certeza que las abuelas de alguna manera quieren el doble.

Hago clases en un colegio para niños autistas, me encanta mi trabajo, estos niños han sido en vida fuente inagotable de aprendizaje y disfruto mucho al igual que quienes allí trabajamos el progreso que va teniendo cada alumno. Siempre que se trabaja especialmente en colegios así , donde se acogen niños con distintas discapacidades o más bien como se dice hoy en día , niños con capacidades diferentes se ve muchas historias familiares diferentes. Al tener uno de estos maravillosos niños se hace familia de distinta manera, quizás con una óptica distinta de la vida, vemos por ejemplo familias muy destacadas, donde padre y madre hacen esfuerzos sobrehumanos para sacar sus hijos adelantes, eso nos hace muy feliz y sentimos que ese niñito llego al hogar indicado donde sus padres aceptaron el desafío de ayudarlos y nos hacen más fácil la tarea de encaminarlos.

Lamentablemente también nos encontramos muchas veces con niños abandonados, con trágicas historias familiares, donde simplemente queda muy grande el desafío y es más fácil retirse o quizás ni eso, simplemente no hacer nada por ayudarlos. Existe un grupo familiar distinto, yo lo llamo, la otra manera de hacer familia, y es cuando los abuelos asumen el rol de padres.

Tengo en mi clase a Juanito , un lolito de 19 años , autista, que está a cargo de su abuelita , y como se nota que hay mano de abuela detrás, llega todos los días como con 4 capas de ropa, simplemente estamos seguras de que detrás de tanta ropa debe haber un ínfimo Juanito …jajaja…esas cosas las hacen las abuelas no mas , de abrigar en exceso a los niños , creyendo que por frio se resfrían .La colación de Juanito llega con esmero en un bolsito rojo , donde todos los días trae una botellita de bebida, pancito bien envuelto y una libretita con instrucciones si Juanito está enfermo , que debe tomar o a qué hora tiene remedios. Llega todos los días impecablemente afeitados, con harta colonia y un pañuelo en el bolsillo, cosa de abuela también, porque hoy las madres modernas usamos pañuelos desechables. Este Juanito es el chiche de la casa, se ve que es un niño muy amado, se le nota, es lindo mirarlo, sus ojitos brillan de alegría, esa alegría que la produce el estar bien cuidado.

La semana pasada falto Juanito todos los días, supimos que su abuelita había estado enferma y no lo podía mandar a clases. Me preocupe y empecé a preguntar por qué Juanito vivía con la abuela y no con la mama. Me dijeron que la mama de Juanito lo había traído al mundo muy joven, que fue muy impactante ser mama tan niña, después cuando se dio cuenta que su hijo era distinto, simplemente no pudo asumir ese desafío tan grande y se lo entrego a la abuela para que lo cuidara. La abuela sufría por la pena de su hija, por no sentirla capaz de ayudar a Juanito, sufría por Juanito por saberlo con problemas y aun así acepto feliz estar a cargo de este niñito. Todas las semanas la abuela y Juanito visitan a la mama biológica, ellos comparten creo todos los domingos y después vuelven a la casa de la abuela.

Me preocupo mucho la salud de esa Sra. Juanito depende completamente de ella y si le falta no se qué será de él. Me acorde, no sé donde lo leí, que Dios siempre protege a los padres de niños con deficiencias, que les brinda salud para que puedan cuidar a sus niños. Le pedí a Dios por esa Sra. Que le brindara muchos años más para cuidar a Juanito y mientras pedía , pensaba, que muchas abuelas asumen el doble rol , ser abuela madre, y que el cariño es el doble porque se ha vivido el proteger a un niño dos veces en distintas etapas de la vida y que esta que se asume en la vejez , es quizás la que no corresponde por el descanso que todos nos merecemos en nuestros últimos años, pero si, cuando se toma se hace con la sabiduría de los años y el amor que se acumula cuando se ve dejar el nido a nuestros hijos y volcamos ese cariño en proteger a lo más importante de nuestra vida, un hijo (a) de nuestro hijo(a) sin que de por medio exista un juicio hacia quien debe ser papa o mama , simplemente es más importante que ese niño(a)tenga el amor suficiente que alguna vez se entrego a quien lo engendro.


La GaLLeTiTa


Madre a pesar de la brutalidad

En el año 2005 conocí en el hospital donde iba mi hijo, a la María .Existe una sola palabra para describir a la María y esa palabra es “bruta” y no lo digo despectivamente, para nada, simplemente siempre me pareció que la María vivía con sentimientos muy básicos y muchas veces llegaba y decía cosas que molestaban a los demás, por la extrema franqueza con que las expresaba….jajaja… es que simplemente la María no tenia filtro, ella llegaba y le decía lo que sentía y punto. Esta mujer de edad similar a la mía, tenía una pequeña hijita de ese entonces 3 años, la Sabrinita que era un amor de niñita, ella me encantaba porque hablaba igual que un dibujito animado y también como yo no tenía niñitas, mas me gustaba Sabrinita. Lamentablemente ella tenía un cáncer bien complicado, un sarcoma de partes blandas que estaba arraigado en la pared abdominal y estaba por segunda vez en quimioterapia, supe que ella no tenía muy buen pronostico y eso me entristecía mucho, mas también ver que la María hacia grandes esfuerzos por tener a su niña en el hospital con tratamiento.

La María vivía en Lampa, disponía como gran presupuesto mil pesos diarios que distribuía en pasaje de ida y vuelta a su casa y una bebida retornable de litro que sagradamente compraba todos los días porque era lo único que Sabrina aceptaba como comida incluso. La María pasaba en blanco el resto del día, de vez en cuando se le veía comer un pancito que ella traía de su casa, afuera del servicio cuando Sabrina dormía. La jornada en el hospital es larga, comienzan las visitas a las 9 am y terminan simplemente hasta que el niño hospitalizado se duerma, lo cual se agradecía mucho por la tranquilidad de niños y padres. Si bien es cierto no se hace más que ver el hijo, es muy desgastante la tensión, ver otros niños más enfermos y todo lo que conlleva estar en un servicio como oncología, por lo cual un ayuno forzado por la situación económica mina mas las fuerzas que se deben de tener.

La María la hizo de oro si, junto con la difícil situación había que agregar que estaba embarazada y el que no comiera nos preocupaba a muchas de las mamas que estábamos allí, muchas la invitaban a comer o le llevaban cositas, Uds. saben, la solidaridad siempre esta cuando nos unen las mismas situaciones , como ver nuestros niños enfermos. Lamentablemente Sabrina no respondía a sus quimios, su salud se agravaba día a día y pasaban largas temporadas hospitalizada por infecciones asociadas a las bajas defensas sumado al avance de su enfermedad. Se acercaba el momento en que la María daría a Luz y la Sabrinita empeoro más aun y cayó en la UCI; llevaba una semana ahí y a la María tuvo que irse a parir al Hospital San José, que está al lado del nuestro, el Roberto del Rio.

Me contaron que la María tuvo a su niñito en el San José, que llevaba horas de haber parido, que había salido escondida del hospital y cruzo por la manga que une ambos hospitales , unas parecidas a los del aeropuerto , y se fue a ver a Sabrina a la UCI y a estar con ella .Que brutalidad me decía a mí misma, recién parida salir a ver a su niña, a eso yo le llamo instintos básicos, la madre sabe quien le necesita más y aun a pesar del dolor propio de dar a luz salir y estar allí donde su corazón le decía que debía estar.

A veces la gente me dice:”Que admirable eres por lo que haces con tu hijo, yo no podría hacer eso o tener la fortaleza para afrontar el cáncer de un hijo”. Cuando me dicen eso, inmediatamente me acuerdo de María y les digo, después de contar su historia:”Yo tampoco sé si sería capaz de levantarme recién parida, con lo hipocondrina que soy a veces, y en esa situación ir a ver a mi hijo, no lo sé.”Lo único que sé es que cada uno hace lo que las situaciones nos permiten hacer y que si eso es guiado por el gran amor que hay dentro de nosotros, entonces creo que muchos somos capaces de cosas impensadas e increíbles.

Tengo muy presente en mi vida a la María, ella a sido para mí, un gran ejemplo de amor, fortaleza y valentía. Quizás ella no sea una mujer culta, de buen nivel social ,o despampanante , pero para mí ha sido la mujer que más me ha conmovido , que mas me ha hecho pensar que no es necesario ser extraordinariamente inteligente, destacado o brillante en la vida para ser simplemente entregado al sentimiento del amor para realizar actos extraordinariamente grande.


La GaLLeTita

La Madre que busca la presencia

Una tarde de otoño estaba mi hijo y yo en el servicio de urgencias del Hospital de Coquimbo. Nicolás no paraba de hablar con las enfermeras y con cuanta persona estuviera cerca; mi niño era extremadamente sociable a pesar de ser un niño autista ,tenía la capacidad de captar el 100 % de la atención de quien con el conversaba. Como madre me sentía increíblemente orgullosa de ver todo lo que mi hijo había logrado con tantos años de sacrificio; 9 años con fonoaudiólogos, muchos tantos otros con sicólogos, terapeutas ocupacionales, neurólogos, psiquiatras, etc., todos los profesionales que fueran posible acceder para que el pudiera desarrollarse lo mejor posible a pesar de su síndrome.

Y ahí estaba yo, contemplándolo obnubilada, simplemente hechizada por el encanto de mi niño. Yo lo encontraba precioso, allí estaba recostado en una cama de ese hospital, recibiendo una transfusión de plaquetas, miraba a ese lindo morenito, de piel suave y perfecta, de hermosos y grandes ojos negros, adornados con largas y frondosas pestañas. Cuando él estaba contento , me miraba , sonreía despacito y dibujaba un lindo gesto con sus labios , para luego unirlos a sus ojos en una gran , gran sonrisa que iluminaba su mirada y traspasaba con su luz hasta el fondo de mi alma.

Sabía que cada instante de su vida era mi más grande tesoro a guardar. Lo sabía hace diez años, cuando por primera vez tuvo leucemia y a pesar de que me dieron grandes esperanzas de salir adelante de eso, siempre esta rondando el fantasma de la posibilidad de perderlo para siempre. Decidí no atormentarme, no sufrir de más, preferí vivir el día. Ya no planifique mi vida en largos plazos, tenía con suerte certeza de lo que haría el día de mañana. Luego de diez años de vivir más de la mitad de la vida de Nicolás en hospitales, finalmente me encontraba viviendo lo que sería sus últimas estadías en recintos como ese. Luego de 4 leucemias que casi me lo arrancaron de mi lado, llego un mes antes la ultima, que fue el golpe final para su malograda medula, simplemente cansada de recibir los bombazos de las quimios y la radioterapia. Nicolás vivía sus últimos días de vida, y yo más que nunca disfrutaba de cada cosa que él hacía y decía.

Cuando recibí la noticia de que ya medicamente no era posible sacarlo de esa ultima recaída y que nos quedaba solo el cuidado paliativo, decidí volver a mi casa, pintar mi dormitorio de verde, el color de la esperanza e instalar la cama de Nicolás junto a la mia.Es terrible escuchar que no hay nada más que hacer por él, sobre todo porque esa frase es una gran mentira; había mucho que hacer, mucho todavía por ayudar a Nicolás.

Esa tarde, en el hospital, mientras gota a gota de su transfusión caía, miraba a través de una pequeña ventanita, las hojas de los arboles que empezar a caer. Sentí tan simbólico todo eso, ya que Nicolás nació en otoño y ahora su vida se volvía como esas hojitas, muriendo lentamente, como gota a gota de su sangre.

Estaba lleno el servicio, mucha gente iba por cosas tan menores en comparación a la gravedad de mi hijo, aun así se sentía en el aire tanto dolor, tanta angustia de las otras personas, pero Nicolás no, el estaba feliz, acostumbrado a ir y volver, de la casa al hospital y del hospital a su casa, con una resistencia al dolor impresionante, digna de un gran luchador, de un valiente. Cada persona que llegaba enferma lo miraba, quizás no entendían su alegría a pesar de estar conectado a tantas maquinas en ese momento.

Hubo un momento en que salí de mis pensamientos y observe como cada hombre, mujer, casi todos muy mayores, en medio de sus dolores y padecimientos, solo atinaban a decir: “ay mamita linda, ay mamita…”.Quizás tantas veces hemos convocado el nombre de nuestra madre cuando un dolor nos aqueja, porque la mama es quien cuida y conforta, la madre es quien quiere incondicionalmente y alivia tan solo con su presencia. Sentí más que nunca ese día, la gran responsabilidad de ser mama, pues así como recordaba muy seguido lo maravilloso que fue traer al mundo a Nicolás, hoy tenía la responsabilidad de acompañar a mi hijo hasta el umbral de su muerte y estar allí para aliviar el dolor físico, el miedo a la soledad y disipar la culpa que trae de la mano la proximidad de la partida al otro mundo.

No quise que una enfermera estuviera a cargo de cuidar a mi hijo, me sentí muy preparada para asumir el rol de su particular enfermera, lo cual lo hacía a él muy feliz. Me miraba con cariño, con una confianza tan grande cada vez que tenía que inyectarle la morfina junto con sus otros medicamentos. Yo sentía que nadie más que yo podía agregar a esas mezclas en las jeringas un remedio que no se consigue en farmacias y que es el amor de mama.

Tuve mucho miedo siempre de decirle que era lo que realmente le pasaba cuando él me preguntaba el por qué de sus dolores… simplemente nunca pude decirle que eso era porque su cuerpo estaba muriendo .A pesar de todo , busque la orientación para responder de la mejor manera cada una de sus inquietudes ;un amigo incluso me sugirió escribirle una carta como si esta se la mandaba el abuelito de Nicolás que ya había partido antes , a manera de hacerle sentir que alguien lo esperaba al otro lado y no estaría solo. Pero las cosas después empezaron muy rápido a evolucionar y no hubo tiempo ya para mas nada. Nicolás comenzó con evidentes signos de una falla a nivel del sistema nervioso central y estuvo dos días sin conciencia y yo con la pena de tener la certeza de que su cuerpo estaba ahí, pero que nunca mas volvería a escuchar a mi hijo. En esos dos días, fui testigo de la lucha de mi niño por seguir con nosotros y esa lucha iba desgastando tanto su ya frágil cuerpecito. Mi niño no sabía escoger entre seguir el camino que lo llevaría a otra vida o estar un poco mas con su familia. Esa decisión que en algún momento todos deberemos tomar , necesitaba guía ,pues mi chiquito jamás había hecho un viaje solo y quizás entre lo que era su mundo inocente temía hacerlo solo .Por segunda vez pensé en que mi deber de madre en ese momento seria encaminar a Nicolás y antes de eso debía contarle la verdad que le había negado y decirle que lo que a él le pasaba era porque iba a morir.

Pasaron las horas tras esa conversación que tuve con mi hijo, cuando en un momento después de casi dos días sin movimiento, se saco la mascarilla del oxigeno y al tocarlo ya sus latidos eran muy débiles. Nuestra familia estaba junto a él, éramos 5 personas besando y acariciando a Nicolás, todos empezamos a despedirnos. Yo le puse una de mis manos sobre su corazón, la otra tomaba su mano en la cual yo podía sentir apenas su pulso. Le dije lo mucho que lo amaba, lo hermoso y grande que fue haberlo tenido aquí con nosotros, pero que ahora debía ir al lugar donde ya el no sentiría dolor, allí , le dije, habrá otra mama para ti que es igual a mí y tiene la misma voz mía ( mi madre que falleció a la misma edad que tengo actualmente ), ella mi niño , te va a cuidar, debes irte con ella y debes darle un abrazo cuando la veas y decirle que la amo mucho y que te cuide tanto como nosotros lo hicimos aquí….vaya y dígale eso, nosotros aquí jamás te olvidaremos y muy pronto estaremos junto a ti. En ese momento su corazón daba agónicos latidos, el inverso de lo que yo escuche en mi primera ecografía donde mi niño anunciaba su venida. Segundos después su corazón dejo de latir en mi mano, al mismo instante en que me pareció que mi alma pesaba la mitad.

Todas las personas tendemos a tener mucha reserva acerca de nuestra vida personal, pero he querido compartir esto con Uds. porque creo que las cosas buenas son para eso, compartir, este capítulo de mi vida es hasta ahora lo más fuerte que me ha tocado vivir, pero lo más hermoso también. Se mira con recelo la muerte, se evita hablar de ella aun cuando nacemos con la única certeza de que algún día moriremos. Mi hijo vivió toda una vida protegido por el amor de su familia, y sus últimos días a pesar de la enfermedad fueron llenos de bellos recuerdos, donde hizo lo que quiso, comió lo que quiso, tuvo a quien quiso tener a su lado y más que nada, no nos perdimos ni un segundo de impregnarnos de su esencia. Mi corazón quedo lleno de su amor, inmensamente feliz y orgullosa de haber traído al mundo un alma tan especial.

Solo me queda desearle a todos los que puedan leerme un feliz día de la madre, para mí este día será muy especial ,tengo dos hijos, uno niño maravilloso de 15 años que es Diego y otro hijo muy especial que es Nicolás , mis dos niñitos me regalan su amor cada día, a los dos los siento muy presentes. Sean felices y siéntanse dichosos los que cuentan con sus madres en este mundo aun y los que tienen mamitas que ya partieron antes que nosotros, no se preocupen de de buscar recuerdos en medio de la ausencia, más bien busquen presencia en la ausencia y verán que el amor es lo que queda presente siempre en nuestra vida y lo que hace tangible la inmortalidad.

La GaLLeTiTa


La Madre Ausente

Está en mi memoria dos días de la madre que fueron muy especiales para mí en mi niñez. El primer recuerdo es del kínder y como estábamos haciendo una flor de cartulina para regalar a mama. Yo había hecho la flor, con mi color favorito, que es el Calipso, todas mis compañeras me criticaron esa elección, pues según ellas, las flores eran rosadas, rojas, amarillas o blancas…. Jamás Calipso, aun así seguí en mi proyecto y termine mi flor. Ese día no hice fila para salir de la sala, simplemente atropelle a mis compañeras para yo primero a saludar a mi mama, ella me tomo en brazos y yo le di mi flor, y ella me dijo:”Es la flor más linda que he visto en mi vida”.Ufff… eso me hizo sentir realizada y además me dio la oportunidad de sacarle pica a mis compañeras porque yo había sido más creativa que ellas. Mi segundo día especial de la madre, fue cuando tenía 8 años y en el colegio habíamos hecho una tarjetita, yo recuerdo que dibuje a mi muñeca favorita que tenia rizos largos y rubios y un traje de dama antigua, la dibuje sentada de frente y me esmere en que el vestido fuera más espectacular de lo que realmente vestía mi muñeca. Llegue esa tarde a casa y le entregue mi tarjetita a mama, junto con un gran abrazo…ella me miro, miro la tarjetita y dijo:”Es la muñeca que más te gusta ¿cierto?”…yo le dije que si…ella me respondió:” Gracias mijita ” y me abrazo llorando. Yo no comprendí su llanto, no era ese llanto de alegría, sino de pena, la abrace y no olvide jamás esa sensación de no saber porque se había conmovido tanto.

Dos meses después, mi madre enfermo, cada día la vi apagarse más. Llegaron las vacaciones de invierno y ella se agravaba mas en casa, hasta que un día llego un medico y creo que muy luego de eso, llego una ambulancia, la subieron en una camilla, la taparon con frazadas y vi que esa camilla desaparecía por la puerta de mi casa. Nunca más la volví a ver .Quince días después de eso , mi padre entro una mañana a mi pieza , tomo la biblia y con mucho nerviosismo intento leerme el milagro de Jesús al resucitar a una niña de 12 años, después que me leyó eso , me dijo:”Yo quisiera que fuera verdad eso de la resurrección, y que le pasara eso a tu mama, porque hoy ella murió”, después vi por primera vez a mi padre llorar , junto con el vi como todo mi mundo infantil se caía a pedazos con cada lagrima que el derramaba. Siempre le agradeceré la manera en que me dio la noticia, tuvo la delicadeza de no comunicarme la partida de mama de una manera brutal. No llore cuando me lo dijo; me impacto ver a un hombre llorar; pensé que mi pena ayudaría menos, impediría que él se sintiera mejor. No llore años, creo que no llore la partida de mama nunca.

Pase año tras año, después de eso, cada día de la madre como una tortura, con las miradas fijas en mí, porque yo no tenía a nadie a quien entregar el famoso regalo. Pasaron más años y me case, y muy luego tuve a mi primer hijo. Viví la angustia de la madre primeriza, el no saber qué hacer con el bebe, los desvelos, los llantos etc. Un día por primera vez, después de noches sin dormir, pensé en lo mucho que me hacía falta mi madre, el consejo de quien sabe por experiencia que hacer con el bebe, sumado al cariño que en ese momento necesitaba de ella.

Un noche, después de casi 6 meses de insomnio, por primera vez sentí dormir más horas y empecé a soñar. En medio de mi sueño que era medio como en vigilia, sentí tocar la puerta, fui a abrir y oh sorpresa…era mi mama, tal cual como ella era antes de morir; la mire perpleja; ella venia con unas maletas y entro a mi casa, me dijo que solo podía estar un tiempo conmigo y yo estaba helada observándola; no sé, pero mi primera pregunta fue: ¿Dónde estuviste todo este tiempo, dónde estabas cuando yo te necesite? No le di tiempo de responder, creo que después de esa pregunta fue un largo reclamo de mi parte, de lo mucho que me hacia falta. Ella solo me escuchaba y yo continuaba diciéndole:”mama, yo me case, tengo un hijo ahora, y no sé qué hacer con el… ¿quieres conocerlo?”, ella me miro, me tomo la mano y me dijo:”yo siempre voy a estar contigo, siénteme. “En ese momento, sonó justo el teléfono, y medio dormida, medio despierta, con la sensación de haber tenido un sueño muy vivido, muy real, conteste el fono y para colmo era numero equivocado. Me senté en la cama, muy confundida, yo nunca antes había soñado con mi mama, me sentía culpable por no haberla llorado cuando se fue y en ese momento comencé a hacerlo , llore mucho , mirando a mi guagua que dormía.

Cuando pude calmarme , me levante de la cama y me fui al living de la casa; el living está impregnado de perfume , un perfume muy particular que solo existía en Argentina ; país en el cual viví dos años cuando era pequeña; ese perfume era uno que se llamaba 7 brujas y era el perfume favorito de mi mama.

Mi madre traspaso el umbral del tiempo y la distancia para venir a verme cuando yo mas la necesitaba; pueden creer lo que quieran, pero para mí ese sueño fue el espacio donde yo estuve realmente con mi madre.

Fue necesario que yo me convirtiera en madre para darme cuenta lo mucho que la amaba, la necesitaba y lo mal que me había hecho en mi vida retener las lagrimas. Con esa visita, con esa demostración inmensa de amor de ella hacia mí, comprendí que no existen fronteras entre lo que llamamos vida y muerte, que el sentimiento más grande puede unirnos por siempre y que mejor y más lindo sentimiento que el amor entre una madre y una hija.


Con mucho cariño para mis amigos de como el vino: La GaLLeTiTa

¿A dónde va el amor?
8:10 p. m. | Author:

¿A dónde va el amor?

¿A dónde va el amor, cuando la distancia nos separa?
¿A dónde va tu risa que ya no puedo escuchar?
¿A dónde se va el brillo de tus ojos que no me pueden ya mirar?
¿A dónde se va el calor de tus manos que no puedo acariciar?
¿A dónde, dime Dios, escondes la alegría de mi niño que ya no está?
Volaste de mi lado en un precioso día de sol,
El cielo abrió sus puertas y fue al encuentro de mi precioso ángel de luz.
Mi ángel, aquel que me rescato de mi misma tantas veces,
Mi ángel que nunca pronuncio palabras humanas, sino el idioma del corazón.
Mi ángel fue más que un niño, fue mi guía y protección,
Ahora descansa, en los brazos de mi Dios.
Pero, y ahora… ¿Qué hago yo con este amor?
¿Qué hago con este corazón rebosante que dejaste de tu alegría?
Dime quien, por favor, necesita de tu amor.
Comprendí desde el primer día en que comenzó tu dolor,
Que la muerte seria compañera, amiga y consejera de mi vida
Acepte el regalo de existir el día a día, de gozar de tu compañía.
Aprendí que morir es solo dejar este cuerpo aquí en la tierra,
Y atesore cada momento de tu vida, grabe en mi mente cada gesto,
Cada mirada, cada sonrisa.
La vida eterna, mi niño, es no olvidar los lazos del amor,
Tener la certeza de que somos triunfadores frente al olvido,
Que en el caminar por el sendero de esta vida es amar y nada más.
¿Y a donde va este amor, ahora que esta distancia nos separa?
Tu amor está conmigo, en cada sonrisa de un niño,
En cada suspiro de alivio que sale de mi alma,
Cada vez que amanece y la luz del día me entibia,
Cada vez que la noche llega y las estrellas me acompañan.
Ahí está tu amor, ahí está mi amor que es uno solo
Allí estará mi sonrisa y mi mirada, cuando vea el cielo y diga:
Gracias Dios mío por haberme abierto una ventana,
Y dejar escapar del cielo, a mi ángel,
Para que me bese cada mañana.


La Galletita
En memoria de mi amado hijo, Nicolás Ariel.
Linda Sonrisa
6:16 p. m. | Author:

Para Tí

Creo que Dios , prefiere verme acá. Quizás alguien , me necesita o me necesitará más. En este lugar.
Prefiero pensar así, para poder dejar de derramar tantas lagrimas; Hace muchos años que no sabía lo que era sentir este dolor tan profundo, este vacío en el alma, que duele tanto, me siento sola, angustiada, con un enorme peso en el corazón, con ganas de gritarle al mundo, lo que estoy sintiendo, pero no puedo, una vez más tengo que ser fuerte y no ceder ante mis emociones.

Esto me ha superado y solo he podido refugiarme en este espacio que me han regalo mis amigos en este blog. Y Así poder aliviar un poco la tristeza que comparto solo conmigo misma y ahora con las persona que leerán estas líneas.
En dos meses más, partiría a tu país me estabas esperando, mis maletas estaban llenas de esperanzas, ilusiones, cambios...... una nueva vida y por supuesto tu apoyo incondicional, cómo siempre.
Un llamado telefónico ha cambiado todo, te has marchado para siempre; todos mis planes, todas nuestras conversaciones, todos tus consejos, cada cosa que hice en mi vida que solo la supiste tú, todo ese ánimo que supiste darme en momentos difíciles, tanto cariño, afecto a tantos Km. de distancia, quedaron guardados en una maleta que no subirá nunca a ese avión. Te fuiste sin esperar que yo llegara, sin avisarme, sin darme ni la más mínima señal.
Pero en el lugar que te encuentres, sé que estás bien, y tú sabes cuál es mi lema de vida "Todo en la vida pasa por y para algo "
Adorada Primita , no sé a quién ahora podré contarle mis sueños, mis penas, mis alegrías, estábamos tan lejos, pero te sentía tan cerca, quién me dirá ahora: !Vamos tú puedes, hazlo!

Gracias por ser más que una prima, una HERMANA.


LINDA_SONRISA